RRHH: ¿Inteligencia Resolutiva o Inteligencia Artificial?
El teatro de lo artificial en la selección de personal
Observo con creciente interés cómo las conversaciones actuales sobre la Inteligencia Artificial (IA) han transformado la búsqueda de empleo en un bombardeo sistemático de palabras clave. Los currículos ya no describen pasión ni resiliencia; están diseñados quirúrgicamente para evitar que un filtro los descarte en milisegundos.
He pasado más de 15 años en entornos internacionales de alta presión, gestionando desde cumplimiento regulatorio en el Reino Unido hasta arquitectura de liderazgo en España. He visto de todo. Pero hoy, parece que la experiencia en la trinchera, esa capacidad de resolver crisis sin esperar a que un sistema automático otorgue permiso, vale menos que una etiqueta de un software de seguimiento (ATS).
¿Entrevista o teatro profesional?
La entrevista ha dejado de ser un encuentro entre profesionales para convertirse en una actuación frente a un receptor de notas automático. Estudiamos tecnicismos como robots, repitiendo frases precocinadas para que la máquina nos otorgue una nota aprobatoria.
¿Dónde ha quedado el pensamiento crítico? Estamos priorizando el algoritmo sobre el mérito, olvidando pilares que considero fundamentales en cualquier organización de alto rendimiento:
La edad como activo, no como porcentaje: Es una prueba inequívoca de aprendizajes por equivocación y decisiones tomadas bajo presión. Resulta paradójico que el mercado busque al perfil senior cuando surgen problemas reales, mientras los filtros automáticos lo descartan por su fecha de nacimiento.
La práctica frente a la teoría: Los "años de vuelo" poseen tanto o más valor que cualquier formación académica. Actualmente acumulamos demasiada teoría, pero carecemos de la capacidad de resolver problemas de gestión en tiempo real.
El peso de la certificación rigurosa: Una acreditación bajo un regulador implica ética y compromiso real. No es simplemente un logotipo en un documento PDF; es el respaldo de una formación rigurosa y responsable.
La dictadura del algoritmo
Atrás ha quedado la capacidad de anticipar las necesidades de un ejecutivo antes de que él mismo las nombre. Hoy, si un perfil no se ajusta milimétricamente a los términos de moda, se vuelve invisible para el sistema.
Como Executive Coach, trabajo diariamente en la Arquitectura de Liderazgo. Acompaño a profesionales que necesitan claridad en un sistema que se ha vuelto confuso e irreal. Tras varias sesiones, al recuperar la esencia de quiénes somos, la luz regresa: la respuesta no se encuentra en un prompt, reside en la experiencia interna del líder.
"Estamos construyendo empresas con candidatos perfectos sobre el papel, pero con profesionales carentes de esa resolución intuitiva que solo otorgan los años de experiencia."
Volver a lo esencial
Es hora de buscar el equilibrio. La IA es una herramienta extraordinaria, yo mismo la utilizo para potenciar mi alcance, pero no debe ser el juez último de la capacidad humana, especialmente cuando existe un componente emocional y estratégico vital.
No somos un número de referencia. No somos un comando de texto. Somos la suma de cada equipo liderado y cada decisión difícil tomada cuando el algoritmo no tenía una respuesta prevista.
Volvamos a lo real.
Ningún algoritmo puede sustituir la visión de un líder con "años de vuelo". Si busca recuperar su identidad profesional y estratégica, estaré encantado de conocer su caso. Le ofrezco una Consulta Inicial sin compromiso para definir el mapa de ruta de su próximo nivel de liderazgo.